Profesores y alumnos en el cine europeo

Segmento de un artículo publicado en la revista Comunicar, en el artículo Los sistemas educativos en la memoria heterodoxa del cine europeo. Comunicar 35; 53-60. 2010. Education in European Cinema and Society’s Exclusion of the Young. Comunicar 35; 53-60.

Desde finales del siglo XIX, el siglo XX y lo que llevamos del XXI, Europa ha filmado al completo sus gentes, costumbres, ideologías e historia. El cine primitivo filmó la realidad tal como la veía, la entrada de un tren a la estación o la salida de obreros de una fábrica, representaciones teatrales o circenses o la hazaña de un aviador: son documentos que acreditan una Europa vital y activa, con deseos de plasmar en imágenes lo que sucedía. Poco más tarde, se recrearon historias y nació el cine de ficción, de la mano de Alice Guy-Blaché, Georges Méliès, y otros. Los primeros filmes se consideran actualmente documentos históricos por excelencia. El cine de ficción ha representado en ocasiones la realidad de manera muy eficaz. Hoy, manejamos el concepto de docu-ficción, para explicar el modo en el que un cineasta nada entra las dos aguas, utilizando recursos de los dos tipos de cine

Pocos documentos se conservan del mundo de la educación en los primeros años del cine, salvo algunas filmaciones de aulas, niños jugando, etc. Sin embargo, la instrucción y la formación, aunque ligadas a la propaganda política, se tuvieron en cuenta en muchas ocasiones, Eisenstein, por ejemplo, tuvo muy clara la función instructora de sus películas, para las que utilizaban, desde el guión, planteamientos didácticos muy concretos.

Profesores en el cine los ha habido siempre, recordemos al peculiar profesor de El ángel azul, Der blaue Ángel, 1930, realizada en Alemania por Josef von Sternberg.y su versión inglesa, con algunos cortes, Blue Angel, 1931, que presenta al exigente y sexualmente reprimido profesor Immanuel Rath, interpretado por Emil Jannings, seducido por la cantante Lola (Marlene Dietrich). Está basada en la novela del mismo nombre escrita por Heinrich Mann. Una enseñanza secundaria basada en la represión y la dureza, que se ve superada por las emociones y sentimientos de alumnos y profesor, que llevan a éste al mayor de los ridículos y a su propia tragedia.

A partir de la segunda guerra mundial, las aulas, el rol de maestros, profesores, padres y educadores en relación con los niños, fue un tema repetido en el cine europeo, que ha servido de crítica, en ocasiones satírica, de la política oficial de los diversos países y de las normas y actuaciones de corrección pedagógica y política que las autoridades y el sentir común del mundo adulto manifestaban en cada momento. Son documentos que pueden tenerse en cuenta para conocer la historia europea.

Cero en conducta, Zéro de conduite, 1933, Francia, prohibido hasta 1945, de Jean Vigo, un canto al anarquismo infantil en la que el director recuerda su infancia escolar en internados, la historia de cuatro jóvenes estudiantes franceses que, sujetos a un estricto régimen en su escuela, deciden rebelarse contra la institución. El filme tuvo una gran influencia en Los cuatrocientos golpes, Les quatre cents coups, de Truffaut.

Fue el neorrealismo italiano y más aún la nouvelle vague francesa, quienes dieron preponderancia a la educación, las escuelas y los profesores, con los que fueron muy críticos. Ladrón de bicicletas, Ladri di biciclette, 1948, de Vittorio de Sicca, o Los cuatrocientos golpes, Les quatre cents coups, pueden ser consideran tanto cine documental, reflejo real de una época, como film de ficción que parten de lo autobiográfico, de consideraciones muy cercanas a la realidad, filmadas en exteriores, con actores en ocasiones desconocidos, gente de la calle, que a muestran la vida tal y cómo era. Los ridículos profesores de anacrónicos métodos, fueron filmados en Amarcord, 1973, por Federico Fellini que recuerda su infancia y adolescencia, a sus compañeros de colegio y a los profesores con sus manías y paranoias.

José María Gutiérrez Santos  realizó Arriba Hazaña, en 1978, sobre los disturbios en un colegio de religiosos provocados por los métodos represores de sus profesores en plena España franquista.

Louis Malle realizó en 1987 Au revoir, les enfants, igualmente sobre dramáticos recuerdos de la infancia, en 1944, como interno en un colegio católico en momentos de la invasión nazi a Francia, y en su amistad con un niño judío.

La lucha de una madre contra los servicios sociales para que les sean devueltos sus hijos es tratada por Ken Loach en 1994, en el film Ladybird, ladybird, producida en el Reino Unido. Es un drama inspirado en un suceso real, que relata la dureza de la administración pública cuando antepone el cumplimiento de la ley a la reunificación familiar que solicita una mujer que intenta rehacer su vida. 

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Acerca de Enrique Martínez-Salanova

Pedagogo y antropólogo, vicepresidente del Grupo Comunicar
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