«Pigmalión», «La ola», películas europeas que tratan la manipulación de las conciencias y de los comportamientos

Anthony Asquit y Leslie Howard realizaron en 1938 en el Reino Unido el film Pigmalión, basado en la obra de teatro de Bernard Shaw. Un erudito profesor intenta como experimento profesional convertir a una humilde vendedora de flores casi analfabeta en una respetable dama de la alta sociedad. Recibió en 1938 un Óscar al mejor guión.

La confianza que los demás tengan sobre alguien puede darle alas para alcanzar los objetivos más difíciles. Ésta es la base del efecto Pigmalión. Como en la mitología, el proceso mediante el cual las creencias y expectativas de una persona respecto a otro individuo afectan de tal manera a su conducta que el segundo tiende a confirmarlas. Lo real es que no siempre se cumple el efecto al completo.

Dennis Gansel en 2008, inspirado en sucesos que tuvieron lugar en 1967, en Estados Unidos, hizo La ola, Die Welle. Localizó el film en Alemania. Narra los experimentos didácticos de un profesor de historia durante cinco días. El hecho se le fue de las manos y debió suspenderlo, pues la idea inicial, hacer comprender a sus alumnos los aspectos negativos de la autocracia, obtuvieron el resultado contrario con trágico desenlace. El filme obtuvo un gran éxito en el Festival de Sundance.

Pone en cuestión temas como la libertad de cátedra, la libertad de expresión, la manipulación y la utilización de ciertos métodos didácticos. La película constata los peligros que genera la capacidad de un líder carismático, un profesor, que conduce la potencial rebeldía juvenil hacia un uso irregular de la unidad, la amistad, la lealtad, el sacrificio y la confianza, poniéndolos al servicio del fanatismo.

En Educando a Rita, Educating Rita, (Reino Unido. 1983), dirigida por Lewis Gilbert, un profesor anárquico y borrachín (interpretado por Michael Caine), que se salta todos los esquemas y convenciones universitarias, se ve cuestionado por las comportamientos de una joven peluquera de barrio con poca cultura (interpretada por Julie Walters) pero con unos deseos obsesivos de cambiar, de ser otra persona. La película entera es un canto a la libertad en la educación y un recorrido por la dependencia que cada uno de los protagonistas tiene de sus criterios y experiencias. En los últimos momentos de la película se nos permite adivinar que tanto la alumna como el profesor se han ayudado a cambiar mutuamente y se han liberado de sus esquemas previos.

Segmento de un artículo publicado en la revista Comunicar, en el artículo Los sistemas educativos en la memoria heterodoxa del cine europeo. Comunicar 35; 53-60. 2010. Education in European Cinema and Society’s Exclusion of the Young. Comunicar 35; 53-60.

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Acerca de Enrique Martínez-Salanova

Pedagogo y antropólogo, vicepresidente del Grupo Comunicar
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