La película “Hoy empieza todo”: responsabilidad social de la escuela

La escuela tiene responsabilidades sociales. No solamente aquellas asignadas por ley o las que antropológicamente le corresponden como uno de los pilares de la cultura de los pueblos. La escuela debe asumir la responsabilidad de ayudar a modificar actitudes básicas y mejorar la vida en la comunidad en la cual está ubicada, preocuparse por el bienestar social de los alumnos sin olvidar el de sus familias, acoger a niños de diferentes culturas y características, aceptar la integración y las diferencias en lo étnico y en lo médico, procurar la eliminación de barreras físicas y culturales para padres y alumnos, promover buenas prácticas ambientales, ayudar y educar a las familias a que tomen sus propias responsabilidades educativas y exigir a las administraciones públicas que asuman sus propias responsabilidades sociales.

Hoy empieza todo, Ca commence aujourd’hui (Francia. 1999), dirigida por Bertrand Tavernier es cine social, rodado con técnica documental, con algunos actores profesionales y otros tomados directamente del medio educativo. En un pequeño pueblo del norte de Francia, el 30% de los 7.000 habitantes está en paro a causa de la crisis de la minería. El director y profesor de la escuela infantil decide seguir la lucha tradicional de aquellas poblaciones mineras contra la burocracia y la administración, toma cartas en el asunto, y solicita la ayuda de la comunidad y de los padres de sus alumnos. Su trabajo como docente será cuestionado. Refleja toda la problemática de una pequeña comunidad industrial: paro, alcoholismo, desestructuración familiar, abusos… y sobretodo la falta de esperanza en el futuro que aflora de cada uno de estos problemas. De este modo la escuela se convierte en un lugar donde los más pequeños pueden escapar de la cruda realidad que les envuelve. Para acentuar el efecto documental de la película, que crea una gran verosimilitud, el director utiliza con frecuentemente planos-secuencia y travellings con la cámara al hombro.

Es una crítica de la indiferencia y burocratización del sistema de asistencia social, de las autoridades que miran a otra parte, de los ciudadanos que piden ayuda y bendicen el comunismo, pero cuando pierden los beneficios votan a un partido de ultraderecha, de un sistema pasivo, despreocupado de la realidad y más interesado en informes y tecnicismos que en los problemas diarios. Por otra parte, es una película optimista, que llama a la responsabilidad de todos los integrantes de la comunidad, que muestra la posibilidad de mejorar el sistema desde dentro.

Segmento de un artículo publicado en la revista Comunicar, en el artículo Los sistemas educativos en la memoria heterodoxa del cine europeo. Comunicar 35; 53-60. 2010. Education in European Cinema and Society’s Exclusion of the Young. Comunicar 35; 53-60.
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Acerca de Enrique Martínez-Salanova

Pedagogo y antropólogo, vicepresidente del Grupo Comunicar
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